71 Imagen de una mujer que dice “no”, representando la violencia de género.

Violencia de género en Colombia: un desafío para la democracia

Publicado em:
Compartir este contenido!

La violencia de género sigue siendo un problema actual, afectando a hombres y mujeres en diferentes contextos. Se manifiesta a través de agresiones físicas, psicológicas, morales y patrimoniales, motivadas por la condición de género de la víctima. Sus ocurrencias no se limitan a un único espacio: pueden ocurrir en el ámbito doméstico, en el trabajo o en lugares públicos, lo que refuerza la necesidad de un combate continuo a todas sus formas.

¿Qué es la violencia de género?

La violencia de género es un tipo de violencia que se ejerce contra una persona por razón de su sexo o género. La violencia de género puede ser contra diferentes géneros, pero las mujeres son las que más sufren este tipo de violencia.

Cabe recordar que existen diversos tipos de violencia, los cuales podemos citar y explicar a continuación.
La violencia sexual incluye cualquier acto sexual no consentido, desde toques forzados hasta violación, incluso dentro de un matrimonio o relación. También incluye la obligación de realizar actos sexuales con los cuales la mujer no se siente cómoda.

La violencia económica se refiere a cuando el agresor controla o priva a la mujer de recursos económicos para mantenerla dependiente. Esto puede incluir impedirle trabajar, robar su salario, no darle dinero para los gastos del hogar o controlar todos los gastos de manera extrema.

La violencia social es el acto de aislar a la víctima de su círculo de apoyo, como familiares y amigos, criticándolos o prohibiéndole verlos, para que se sienta sola y sin salida.
Es crucial diferenciar la violencia de género de la violencia doméstica. La violencia doméstica es un concepto más amplio y puede afectar a cualquier miembro de la familia, como niños, ancianos u otros parientes, siendo hombre o mujer, independientemente del motivo.

La violencia de género, cuando se menciona, suele asociarse con la violencia doméstica contra las mujeres, debido a su condición de mujeres, pero también debemos ser conscientes de que estas violencias pueden ser contra cualquier género.

Raíces históricas de la violencia de género

Las raíces de la violencia de género provienen de su pasado colonial que sigue perpetuándose hasta el día de hoy, y también están asociadas con la extrema desigualdad socioeconómica, las violencias derivadas de los conflictos armados y la discriminación basada en raza, etnia y clase.

Según una instancia surgida del acuerdo de paz de 2016, está basada en denuncias de más de 35 mil víctimas, siendo el 82 % de ellas mujeres, que afirman haber sufrido agresiones por razones de género por parte de los grupos paramilitares (33 %), las FARC (5,8 %) y el ejército (4 %). Además, también existen registros de personas de la comunidad LGBT+ que alegan haber sido obligadas a abandonar sus lugares de origen y ser víctimas de acoso y agresión sexual.

La violencia puede ser física, psicológica, sexual, doméstica, moral y de género online (como el ciberacoso y la difusión de fotos íntimas por venganza). Estas violencias pueden ser cometidas por familiares o conocidos, y pueden ocurrir en público o en privado.

La protesta "Ni Una Menos", que tuvo lugar en diversas ciudades de Argentina y Colombia, abordó la violencia contra las mujeres y la alta tasa de feminicidios y agresiones que ha ido en aumento en los últimos años. Imagen: El País.
La protesta “Ni Una Menos”, que tuvo lugar en diversas ciudades de Argentina y Colombia, abordó la violencia contra las mujeres y la alta tasa de feminicidios y agresiones que ha ido en aumento en los últimos años. Imagen: El País.

Factores culturales, sociales y económicos

La estructuración de Colombia enfrenta desafíos profundos ligados al histórico de conflicto armado. El desplazamiento forzado de millones de personas por grupos como las FARC ha creado una crisis humanitaria duradera, mientras que la desigualdad entre las grandes ciudades y las regiones rurales mantiene muchas áreas en abandono estatal. La violencia de nuevos grupos criminales sigue impidiendo la consolidación de la paz y el desarrollo equilibrado del país.

Socialmente, estos valores culturales son sostenidos y agravados por varias dinámicas. El conflicto armado interno, que ha asolado a Colombia durante décadas, ha creado un ambiente de violencia generalizada y una profunda crisis de derechos humanos. En este contexto, los cuerpos de las mujeres se han convertido en un “campo de batalla”, utilizados como trofeos de guerra o como instrumentos para sembrar terror entre las comunidades, ya que mucha de la violencia contra la población también es descreditada por las autoridades.

Además, aunque Colombia tiene una de las legislaciones más avanzadas de América Latina para proteger a las mujeres, como la Ley 1257 de 2008, existe una enorme brecha entre la ley y la realidad. Muchas mujeres enfrentan barreras difíciles de superar para denunciar, como la revictimización por parte del sistema judicial, la desconfianza de las autoridades, la falta de recursos especializados y el miedo a represalias del agresor, así como la falta de impunidad por parte de las autoridades que deberían protegerlas.

Leyes y políticas públicas de combate a la violencia de género

La ley que tipifica tanto el feminicidio como la violencia contra las mujeres ha sido de extrema importancia para aumentar la conciencia y ofrecer protección, garantizando que haya una ley que se pueda utilizar.

Ley 17.610/2015 (Feminicidio): Criminaliza el asesinato de mujeres, estableciendo penas de 20 a 41 años de prisión, sin derecho a reducción de sentencia.

Ley de Mujeres (Ley 12.569/2008): Implementa programas y políticas públicas para proteger a las mujeres y promover la igualdad de género.

Ley de Violencia Política de Género: Tipifica la violencia política de género, protegiendo los derechos políticos de las mujeres cis y trans.

Auto 092 (Tribunal Constitucional, 2008): Incluye la defensa de las mujeres víctimas de violencia y empodera el movimiento feminista en la lucha por derechos, con la creación de modelos sensibles al género para la prevención de la violencia.

Barreras enfrentadas en la implementación de políticas

Las mayores barreras incluyen una profunda desconfianza en las instituciones. La ineficiencia del gobierno para aplicar y hacer cumplir las leyes de manera consistente genera un sentimiento de impunidad e injusticia. Este escenario se agrava por la falta de credibilidad en los sistemas de denuncia, donde incluso con pruebas claras de agresiones o crímenes, las víctimas a menudo no creen que obtendrán justicia. Este ciclo de ineficiencia estatal y desconfianza popular debilita el Estado de Derecho y perpetúa la violación de derechos.

Muchas víctimas dejan de denunciar las agresiones no solo por miedo, sino por una compleja barrera emocional y práctica. La vergüenza, la culpa y la falta de conciencia sobre sus derechos pueden silenciarlas. Sin embargo, el mayor impedimento suele ser el miedo concreto a represalias: el temor a que el agresor las busque para continuar o incluso empeorar la violencia iniciada, obligándolas a un reinicio traumático y perpetuando un ciclo de intimidación.

Datos recientes sobre la incidencia de violencia de género

Entre 2017 y 2021, se registraron 380 mil casos de violencia, con un aumento durante el periodo del COVID-19. En 2021, se reportaron 314 mujeres por cada 100 mil habitantes afectadas por violencia no letal.

Esta baja en las estadísticas no refleja necesariamente una disminución real de los casos. Al contrario, es probable que el subregistro siga siendo elevado, ya que muchas víctimas no formalizan la denuncia debido a barreras como el miedo al agresor, la dependencia económica, la vergüenza o la desconfianza en el sistema. Por lo tanto, la caída en los números puede enmascarar una triste realidad en la que la violencia persiste, pero deja menos rastros en las estadísticas oficiales.

Importancia de la lucha contra la violencia de género en Colombia

La lucha contra la violencia de género en Colombia es un pilar fundamental para la construcción de una sociedad verdaderamente justa y pacífica. Su urgencia y relevancia atraviesan todas las esferas de la vida nacional, ya que no se trata solo de un problema de seguridad, sino de una cuestión de derechos humanos que impacta directamente la salud pública, la estabilidad familiar y el desarrollo económico del país. Erradicar esta violencia es, por lo tanto, una condición esencial para que la paz y la equidad prometidas puedan convertirse en una realidad para todos los ciudadanos.

Referencias

Combate heroico, violência sexual: Colômbia revisita história das mulheres guerrilheiras

Acuerdo final para la terminación del conflicto y la construcción de una paz estable y duradera

Panorama de las violencias de genero en Colombia enero a mayo de 2025

Farc entre a guerra e a paz

Lei 1257/2008-normas de sensibilización, prevención y sanción de formas de violencia y discriminación contra las mujeres

A violência contra as mulheres na Colômbia nos últimos cinco anos: contextos particulares no pós – conflito para homicídios e violência sexual

Compartilhe este conteúdo!

¿Querés recibir boletines por correo electrónico con nuestros contenidos?

Como estamos comenzando nuestra operación de producción de contenidos en español, aún no hemos definido una fecha exacta para empezar a enviar boletines por correo electrónico, ¡pero ya puedes dejar registrado tu interés para el futuro!

Scroll to Top

Caminos

publicaciones