Imagen de una persona votando representando el derecho al voto

El derecho al voto en Colombia: historia y conquistas

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¿Alguna vez has imaginado cómo sería vivir sin el derecho a elegir a tus representantes? ¿Sin poder participar en las decisiones que influyen en la educación, la economía y el futuro de tu país? Es difícil hablar de ciudadanía plena cuando no tenemos voz.

La historia de Colombia nos lo muestra con claridad: el voto es mucho más que un simple acto, es una herramienta de transformación social. Pero no siempre todos los colombianos tuvieron acceso a este derecho. La conquista de este derecho fue un proceso largo, marcado por desigualdades, exclusiones y mucha lucha.

¿Quieres entender cómo el voto dejó de ser un privilegio de pocos y se convirtió en un derecho universal?

Historia del derecho al voto en Colombia

La historia electoral de Colombia se remonta al siglo XIX, cuando el país estableció sus primeras instituciones republicanas tras la independencia. Durante este período inicial, el derecho al voto estaba severamente restringido, reflejando las estructuras sociales jerárquicas de la época.

El derecho de participar regularmente en las decisiones políticas estuvo limitado por requisitos de ingreso, alfabetización y por prácticas que favorecían a las élites locales. Esta etapa estuvo profundamente marcada por sucesivas guerras civiles, en las que los conflictos políticos, al no poder resolverse de manera pacífica e institucional, frecuentemente derivaban en violencia armada. El voto universal y competitivo solo se consolidó gradualmente a lo largo del siglo XX.

Este ciclo de inestabilidad culminó en el conflicto conocido como la Guerra de los Mil Días (1899-1902), una guerra civil devastadora que agotó al país. Su fin, sin embargo, abrió espacio para importantes reformas políticas que buscaban fortalecer la estabilidad institucional.

Mapa de Colombia
Mapa de Colombia. Imagen: Adobe Stock

La Reforma de 1910 fue una de las más importantes, siendo vista como un hito en la transición de Colombia hacia la institucionalización como Estado de Derecho. No obstante, se trató de una iniciativa conducida por las élites y para las élites, generando controversias sobre la existencia de una democracia realmente inclusiva, ya que no promovió la democratización del acceso al poder.

Primeras elecciones y restricciones iniciales

En el siglo XIX y a inicios del siglo XX, el sistema político colombiano estaba ampliamente controlado por las élites de los partidos Liberal y Conservador. El derecho al voto se restringía a una porción muy limitada de la población, ya que solo hombres alfabetizados y que cumplían ciertos criterios socioeconómicos podían participar.

Esta estructura de exclusión, que marginaba a mujeres, indígenas, analfabetos y a la población sin recursos, fue consolidada y legitimada por la Constitución de 1886. Este documento no solo restringió el acceso al voto, sino que también estableció un sistema de elección indirecta para cargos mayoritarios, concentrando aún más el poder en manos de las clases dirigentes.

Además, prácticas como el clientelismo —entendido como el intercambio de favores y beneficios por apoyo político—, la intimidación y la violencia eran comunes, lo que limitaba aún más la participación efectiva de los ciudadanos. La democracia existía en el papel, pero no en la práctica.

Esta herencia de un poder concentrado y restringido, cimentado por la Constitución de 1886, creó una deuda histórica con la mayoría de su población, cuyo rescate solo comenzaría a ser exigido de manera más estructural muchas décadas después, con las reformas del siglo XX que culminarían en la asamblea constituyente de 1991.

Evolución del derecho al voto: la lenta conquista de la universalidad

La lenta y gradual expansión del derecho al voto en el siglo XX es la historia misma de la lucha por la definición de la ciudadanía en Colombia. Si en el período inicial la ciudadanía política era un privilegio de élite, a lo largo de las décadas siguientes, las presiones sociales, las reformas legales y la propia movilización popular forzaron la apertura del sistema electoral, en nombre de un concepto de ciudadanía progresivamente más inclusivo.

Un hito inicial crucial fue la Reforma Constitucional de 1936, implementada durante el gobierno de Alfonso López Pumarejo. En ella, el sufragio masculino fue ampliado: desde entonces, todos los hombres con 21 años o más pudieron votar, eliminando el requisito de alfabetización, y fue ejercido por primera vez en las elecciones presidenciales de 1938, ganadas por el liberal Eduardo Santos.

Aunque las mujeres aún no eran consideradas ciudadanas para fines electorales, la reforma abrió el camino para su participación en cargos públicos, y los avances en la educación femenina ya comenzaban a surgir. Así, la reforma de 1936 sentó las bases para la construcción de un Estado social en Colombia.

La inclusión de las mujeres: una conquista fruto de larga lucha

La conquista del voto femenino en Colombia fue uno de los capítulos más transformadores en la historia de la democracia del país, marcando la transición de una ciudadanía restringida a una más inclusiva.

Sin embargo, contrario a lo que se podría imaginar, este derecho no fue una concesión espontánea, sino el resultado de “un camino que comenzó antes de 1954”, como detalla el Centro de Memoria Histórica.

Las décadas anteriores fueron escenario de una intensa movilización de mujeres pioneras que, mediante escritos, asociaciones y presión pública, desafiaron las estructuras políticas y sociales de la época, librando una batalla contra un sistema que las excluía formalmente de la vida política nacional.

El hito legal que cristalizó esta lucha fue la Ley 28 de 1954. Es fundamental contextualizar que esta conquista ocurrió durante el gobierno del General Gustavo Rojas Pinilla, un período de excepción.

Mujeres y derecho al voto en Colombia
Mujeres colombianas en un acto oficial en la década de 1950, un período en el que el país avanzaba en la consecución de los derechos políticos de las mujeres, incluido el derecho al voto. Foto: Revista Semana.

Según señala la cartilla de la Defensoría del Pueblo, la dictadura buscaba legitimidad popular ante un escenario político complejo, y el derecho al voto femenino fue una estrategia para conquistar el apoyo de este emergente y relevante movimiento social.

La consolidación práctica y simbólica de este derecho se dio en el Plebiscito del 1 de diciembre de 1957, la primera vez en que las mujeres colombianas pudieron ejercer el sufragio a nivel nacional. Este momento, sin embargo, estuvo intrínsecamente ligado a un acuerdo político crucial.

La cartilla de la Defensoría del Pueblo explica que el plebiscito tenía como objetivo aprobar el acuerdo que creaba el Frente Nacional. Este pacto entre los partidos Liberal y Conservador, al prever la alternancia del poder por 16 años, buscaba poner fin al período violento conocido como La Violencia.

De esta forma, el voto de las mujeres se convirtió en un pilar fundamental para la legitimación de este nuevo pacto político. Como resalta la Secretaría Distrital de la Mujer, la fecha representa un “legado de participación y democracia”. No solo pasaron a elegir a sus gobernantes, sino que ayudaron a definir los rumbos del país, abriendo camino para una participación cada vez mayor.

Indígenas y jóvenes: ampliando la democracia

La democracia colombiana ha vivido una transformación significativa con la inclusión de grupos históricamente marginados, como los jóvenes y los pueblos indígenas. Sus formas de participación política, aunque distintas, reflejan un movimiento más amplio de fortalecimiento de la ciudadanía más allá del voto tradicional.

La participación política de la juventud: entre el voto y nuevas formas de compromiso

La participación de los jóvenes colombianos está marcada por un contraste entre los mecanismos institucionales creados para ellos y su involucramiento en formas no convencionales de política.

Uno de los principales canales de participación convencional son los Consejos Municipales y Locales de Juventud, establecidos por la Ley Estatutaria 1885 de 2018. Sin embargo, la adhesión a estas instancias aún es baja.

La participación de los jóvenes en espacios institucionales ha avanzado de forma gradual. Las primeras elecciones nacionales para estos consejos se realizaron el 5 de diciembre de 2021, convocando a cerca de 11 millones de jóvenes entre 14 y 28 años en 1.103 municipios del país.

Según el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), el proceso contó con más de 41 mil candidatos, siguiendo criterios de paridad de género y representación plural. A pesar de los desafíos relacionados con la participación, la elección de 2021 marcó la creación de un mecanismo inédito de participación juvenil, ampliando las oportunidades de deliberación política y fortaleciendo nuevos canales de involucramiento.

Iniciativas innovadoras, como el proyecto de democracia deliberativa “Mini Public”, han surgido para crear espacios de diálogo constructivo. Este proyecto reunió a cerca de 500 jóvenes de diversos perfiles, quienes elaboraron una declaración con 27 propuestas para reformar el sistema político, mostrando una clara voluntad de participar cuando se ofrecen espacios significativos.

Jóvenes en el proyecto "Mini Público"
Jóvenes en el proyecto “Mini Público”. Imagen: NIMD (Netherlands Institute for Multiparty Democracy)

La lucha de los pueblos indígenas por representación y autonomía

La participación política de los pueblos originarios es una historia de resistencia y conquista de derechos. Su hito fundamental fue la Constitución de 1991, que reconoció a Colombia como una nación multiétnica y pluricultural. Este reconocimiento abrió camino para la creación de circunscripciones electorales especiales, que garantizan escaños reservados para representantes indígenas en el Congreso de la República.

Esta conquista, sin embargo, no eliminó los desafíos. Los pueblos indígenas continúan enfrentando la violencia de grupos armados en sus territorios, que buscan silenciar sus voces y controlar sus recursos.

Además, la lucha por la efectividad de sus derechos continúa, incluso en el sistema de justicia. Tras siete años de batalla legal, el pueblo Jeeruriwa obtuvo una victoria significativa cuando el Tribunal Constitucional falló a su favor, reconociéndolo como víctima de desplazamiento forzado, demostrando que la lucha por justicia y reparación es larga.

Miembros del pueblo Je’eruriwa realizan una danza ancestral para celebrar el fallo judicial favorable. Foto: Matías Álava, vía Indigenous Debates.
Miembros del pueblo Je’eruriwa realizan una danza ancestral para celebrar el fallo judicial favorable. Foto: Matías Álava, vía Indigenous Debates.

Para superar estos obstáculos, las comunidades indígenas han adoptado estrategias de alianzas interétnicas y han construido candidaturas de consenso en asambleas, eligiendo representantes que defiendan sus agendas colectivas ante el Estado, tanto en elecciones nacionales como regionales.

La Constitución de 1991 y sus contribuciones

La promulgación de la Constitución de 1991 representó un punto de inflexión fundamental en la historia democrática de Colombia. Esta nueva Carta Magna surgió como respuesta a profundas crisis de violencia, narcotráfico y exclusión política, redefiniendo completamente las bases del Estado y ampliando los mecanismos de participación ciudadana.

El contexto de su creación estuvo marcado por la necesidad de superar las limitaciones de la Constitución de 1886, que mantenía un sistema político cerrado y centralizado. La Asamblea Nacional Constituyente, compuesta por representantes de diversos sectores de la sociedad, incluidos indígenas, afrocolombianos y exguerrilleros desmovilizados, reflejó el anhelo de una democracia más inclusiva y participativa.

Entre sus contribuciones más significativas se destacan:

  • Reconocimiento de la diversidad étnica y cultural: estableció por primera vez el carácter pluriétnico y multicultural de la nación colombiana, otorgando derechos específicos a comunidades indígenas y afrodescendientes, incluyendo representación política especial y autonomía territorial.
  • Fortalecimiento de los mecanismos de participación: además del voto tradicional, instituyó herramientas de democracia directa como la consulta popular, el referendo y la acción de tutela, este último un mecanismo rápido y eficaz para la protección de derechos fundamentales.
  • Reformas electorales transformadoras: introdujo la segunda vuelta en las elecciones presidenciales, garantizando que el mandatario fuera elegido con mayoría absoluta, y restableció la figura de la vicepresidencia, modernizando la estructura del poder ejecutivo.
  • Descentralización del poder: mediante la creación de entidades territoriales indígenas y el fortalecimiento de los gobiernos locales, promovió una distribución más equilibrada del poder, permitiendo mayor autonomía en las decisiones regionales.
  • Expansión de la ciudadanía política: eliminó las últimas barreras al sufragio universal, ampliando significativamente el electorado potencial.

La implementación de estas innovaciones transformó profundamente el panorama político colombiano. La creación de circunscripciones especiales garantizó la representación indígena en el Congreso, mientras que los nuevos mecanismos de participación permitieron que comunidades antes marginadas tuvieran voz activa en decisiones que afectaban sus territorios y modos de vida.

La Constitución de 1991 consagró así una visión de democracia que va más allá del simple ejercicio electoral, estableciendo un modelo de participación ciudadana continua y diversificada.

Portada de la Constitución Política de Colombia de 1991. Fotografía disponible en Wikimedia Commons.
Portada de la Constitución Política de Colombia de 1991. Fotografía disponible en Wikimedia Commons.

Su legado permanece como fundamento esencial para el desarrollo democrático de Colombia, representando un hito en la transición de una democracia restringida a una democracia plural e inclusiva.

Participación electoral y la importancia del voto en la democracia colombiana

Estadísticas de participación en las últimas décadas

El análisis del comportamiento electoral colombiano revela transformaciones significativas en el compromiso político de la población. Desde la implementación de la Constitución de 1991, se observa una evolución marcada en los patrones de participación:

  • Tendencia de crecimiento: tras un período de participación moderada en las décadas de 1990 y 2000, los últimos años han mostrado un aumento notable en la participación electoral. La segunda vuelta de las elecciones presidenciales de 2022 registró un 58,17% de participación, el índice más alto desde 1998, demostrando un renovado interés en los procesos electorales.
  • Contraste con períodos anteriores: esta recuperación es particularmente significativa en comparación con el 37,44% de participación en el plebiscito por la paz de 2016 y el 40,08% de la primera vuelta presidencial de 2014, indicando una reversión en la tendencia de abstencionismo.
  • Voto no obligatorio: es importante destacar que, a diferencia de otros países de la región, el voto en Colombia no es obligatorio, lo que hace que los niveles de participación sean un indicador aún más relevante del interés y la movilización ciudadana.

Cómo el derecho al voto es fundamental para la democracia

El derecho al voto constituye la base sobre la cual se construye todo el sistema democrático colombiano, cumpliendo múltiples funciones esenciales:

  • Instrumento de transformación histórica: las elecciones de 2022 demostraron el poder transformador del voto, con la elección de Gustavo Petro como primer presidente de izquierda del país y de Francia Márquez como primera vicepresidenta afrocolombiana.
  • Mecanismo de inclusión social: el voto ha funcionado como una herramienta de incorporación política de sectores históricamente excluidos. Las circunscripciones especiales para comunidades indígenas y la participación juvenil mediante consejos municipales son ejemplos de cómo el sistema electoral puede promover la representatividad.
  • Expresión de la voluntad popular en múltiples dimensiones: la democracia colombiana contemporánea entiende el voto más allá de los procesos electorales tradicionales. Las consultas populares permiten a las comunidades pronunciarse sobre temas específicos, mientras que los plebiscitos ofrecen oportunidades para decisiones fundamentales.
  • Fortalecimiento de la legitimidad institucional: una alta participación electoral otorga legitimidad a los gobernantes y a las instituciones democráticas, fortaleciendo el Estado de Derecho y la estabilidad política.
  • Educación para la ciudadanía activa: procesos como las elecciones de consejos de juventud y los espacios de co-creación ciudadana representan la evolución del concepto de participación, formando nuevas generaciones en el ejercicio responsable de la ciudadanía.

La experiencia colombiana demuestra que el derecho al voto, cuando se complementa con mecanismos de participación diversos y accesibles, se convierte en el principal instrumento mediante el cual la sociedad construye colectivamente su destino, resuelve conflictos de manera pacífica y avanza hacia una democracia cada vez más inclusiva y representativa.

Ahora que conoces esta trayectoria, ¿qué aspecto de la lucha por el voto te inspira más a participar activamente en la democracia hoy?

Referências

Britannica – History of Colombia

Britannica – Colombia

Britannica – Colombia summary

BBC News – Colombia profile – Timeline

Universidade Federal de Juiz de Fora (UFJF) – Anais do SEMPEX Vol. 8, 2024, “A história da justiça constitucional colombiana ao longo do século XX”

SARRIA, Mario Alberto Cajas. La construcción de la justicia constitucional colombiana: una aproximación histórica y política, 1910-1991. Ediciones Uniandes, Universidad de los Andes, 2015.

Reforma constitucional de 1910: centenario del Estado de Derecho colombiano — Luis Ociel Castaño Zuluaga (2010)

Banco de la República – Historia electoral en Colombia

Consejo Nacional Electoral (CNE) – Reseña histórica

Britannica – Colombia: Revolution and independence

Revista UFG – Clientelismo personalizado na Colômbia: uma abordagem histórico-institucional para um estudo de caso

SciELO Books – Sociedade civil e democracia na América Latina: crise e reinvenção da política

Portal Contemporâneo da América Latina e Caribe (USP) – Colombia

Departamento Administrativo de la Función Pública (Colômbia) – Norma 7153 / gestornormativo

Instituto de Pesquisa Econômica Aplicada (IPEA) – Capítulo 1 do livro “Federalismo Sul-Americano”

Dialnet – Participación ciudadana en la Constitución de 1886 a propósito del bicentenario constitucional

ConstitutionNet – Constitutional history of Colombia

Universidad de Cartagena – Repositorio Digital

Redalyc – La reforma constitucional de 1936, el estado y las políticas sociales en Colombia

Dialnet – Del plebiscito de 1957 a la Constitución de 1991: hitos democráticos para la paz en Colombia

Banco de la República de Colombia – El Frente Nacional

AcademiaLab – Constitutional history of Colombia

Radio Nacional – Elecciones regionales: pueblos indígenas y su participación política en Colombia

Alacip – Participación política de las organizaciones indígenas de Colombia, Bolivia y Ecuador. Un estudio comparado

ResearchGate – Participación política juvenil en Colombia: un análisis desde las formas convencionales y no convencionales

Kas – Living politics: la participación política de los jóvenes en América Latina

NIMD – Deliberative democracy: amplifying the voices of young people in Colombia

United Nations Development Programme (UNDP) – Primeras elecciones a consejos de juventud en municipios y ciudades de Colombia

Infobae – La MOE no hará monitoreo electoral ni emitirá reportes en la consulta del 26 de octubre

Movimento Revista – Os movimentos sociais e as eleições na Colômbia

Debates Indígenas – Após sete anos de luta, o tribunal constitucional da Colômbia decide a favor do povo Jeeruriwa, vítima de deslocamento forçado

Debates Indígenas – Justiça dos povos originários na Colômbia: entre a realidade e a dívida histórica

El País – Brasil/el País – Internacional

Democratic Erosion – Participation in politics of indigenous communities in Colombia: Commission for the comprehensive development of an indigenous policy

NiñezYA – Elecciones consejos de juventud en Colombia

Defensoría del Pueblo – Las juventudes se hicieron escuchar: 2,4 % más de participación y casi 90 % menos de votos nulos en consejos locales y municipales de juventud

SwissInfo – A Colômbia precisa de mais democracia direta

ElectionGuide – Colombia

The Carter Center – Colombia Expert Mission Report 2022

Poder360 – Eleição na Colômbia tem maior participação desde 1998

Harvard University – What Led to the Rise and Then Fall of Participatory Democracy in Colombia?

Open Government Partnership – Bogota, Colombia Commitments

SciELO Colombia – Participación política y mecanismos de participación ciudadana en Colombia

Defensoría del Pueblo Colombia – Cartilla Derecho al voto

Centro de Memoria Histórica – La conquista del voto femenino: un camino que empezó antes de 1954

Secretaría de la Mujer Bogotá – Conmemoración del voto femenino: legado de participación y democracia

BBC News – Colombia women celebrate 80 years of suffrage

Semana – La historia del voto de las mujeres en Colombia

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